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Rumanas en espana

Ese es el primer escalón de una cadena en la que la joven puede ser vendida una y otra vez por cantidades que llegan hasta los 2. Las técnicas para 'cazar' jóvenes se han modificado bastante. Hasta no hace mucho, las redes engañaban a las mujeres con supuestas ofertas de trabajo para trabajar aquí. Lover boys, al acecho. Llegaban a publicar hasta ofertas de supuestos empleos como camareras o personal de limpieza.

Pero con la cantidad de denuncias y el fenómeno del 'boca a boca' de los propios familiares de las víctimas, esa estrategia ha desaparecido. Se trata de falsos novios que prometen a sus conquistadas u na vida mejor en nuestro país. Ellos se encargan de traer a las mujeres, y después les 'sueltan las manos'. Mejor dicho, les pasan el relevo a los verdaderos proxenetas.

El Centro Rumano para el Periodismo de Investigación también ha llegado a denunciar que en los clubes españoles hay un auténtico mercado de chicas que va desde los a los 2. Viajes infernales en buses.

España: centenares de gitanos rumanos, al borde del desalojo

Las mafias también han modificado las rutas para que las mujeres ingresen a nuestro país. Suelen llegar en autobuses hacinados, o en minibuses mediante los cuales recorren distancias de hasta 4. Los billetes son solventados por las propias redes: Después, los vehículos atraviesan hasta cinco países: Rumanía, Hungría, Austria, Alemania y Francia, hasta cruzar nuestras fronteras. También hay otra vía para el traslado de las chicas: El incremento de la llegada a España de mujeres rumanas de entre 18 y 30 años para su explotación sexual en prostíbulos se hizo firme a mediados de la década pasada, pero nada parece detener esta lacra.

Compartir esta noticia. En esta ciudad del sureste de Rumanía había nacido Marina nombre ficticio hacía 18 años.

A la espalda cargaba una pequeña mochila. Dentro sólo llevaba algo de ropa y algunos recuerdos familiares: Iba a trabajar en España como temporera del campo. Aunque no era el empleo soñado por Marina, que siempre quiso ser administrativa, el horizonte de prosperidad que se le presentaba le había dibujado una sonrisa en el rostro que no se le borró durante todo el trayecto que hizo por carretera.

Fueron tres días y medio de viaje. Ruta que siguen las mujeres rumanas hasta España Alba Martín. Al llegar, dos hombres también rumanos y de aspecto rudo -musculados y con varios tatuajes en brazos y cuello- metieron a las chicas en un caserón antiguo donde había cinco o seis mujeres de origen latinoamericano. En la planta alta de aquel lugar había 25 habitaciones individuales. Allí durmió aquel día y allí, durante los dos siguientes años, conoció el infierno.

A la mañana siguiente, aquellos dos hombres reunieron a todas las chicas en un comedor de la planta inferior. Aquel rostro desconocido les dijo que, a partir de ese instante, trabajarían como prostitutas.

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Luego, sin mediar palabra, los dos lugartenientes de aquel individuo las abofetearon a todas. Un par de chicas que se rebelaron recibieron puñetazos en las costillas y alguna patada en las piernas. Las restantes, muertas de miedo, ni rechistaron. Marina trabajó en aquel prostíbulo durante casi dos años. De cinco de la tarde a cinco de la mañana, todos los días de la semana. Cada jornada atendió a un mínimo de cuatro hombres.

Algunas, hasta Todo el dinero que ella cobraba se lo quedaba la mafia que la trajo a España, que a su vez pagaba al dueño del local -un español- por el alquiler de las habitaciones. La chica logró escapar en julio de Una mañana, al amanecer, saltó por la ventana de su habitación hasta un patio trasero de aquel caserón. Luego, cruzó un vallado y salió corriendo. Los servicios sociales también la atendieron. Sin embargo, ella no quiso denunciar ante la Policía Nacional. Hoy, Marina reside en un pueblo de Castellón junto a su pareja, un valenciano.

La chica, de 27 años, es madre de dos niñas de dos y cuatro años.

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Para protegerla, en el relato anterior se han omitido datos de su historia personal. El incremento de la llegada a España de mujeres rumanas de entre 18 y 30 años para su explotación sexual en prostíbulos comenzó a mediados de la década pasada, tras una modificación legal del Gobierno fechada en que afectaba a la llegada de extranjeros a territorio español. Desde ese año, la legislación exige el visado a todo ciudadano que quiera entrar en España procedente de países de Latinoamérica como Venezuela, Colombia, Cuba…. Hasta entonces, las mujeres latinas copaban los prostíbulos de este país.

El idioma y la forma de ser, muy similar a la de los españoles, eran sus grandes atractivos para atraer clientes que consumieran alcohol y sexo. Aunque Rumanía, que ingresó en la UE en , sigue sin pertenecer al espacio Schengen , las mafias comenzaron a trasladar a España a centenares de jóvenes con contratos de trabajo falsos. Una vez dentro de Hungría, que sí pertenece a los 26 Estados del continente europeo que no tienen controles fronterizos internos, el viaje hasta España les resulta sencillo.

Para el traslado de las chicas suelen emplear dos rutas: A principios de septiembre se detuvo a nueve miembros de una organización que prostituía en Ibiza a 10 rumanas, una de ellas embarazada. Entonces se pone en marcha un círculo perverso: De esta forma, todas las partes ganan, salvo las mujeres. Pero las organizaciones de Rumanía aprendieron de sus hermanos mayores y perfeccionaron su forma de trabajar. Aunque emplean la violencia con las chicas, nunca les quitan la vida.

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Su lema es: Su modus operandi es el siguiente. Junto a varios de sus lugartenientes y a las dos jefas que introduce en el grupo para vigilarlas, el proxeneta hace caja con lo generado esa noche por cada una de las mujeres.

Después, a la que menos clientes ha tenido ese día, le pegan en presencia del resto.